Los corydoras en general son accesibles y fáciles de mantener, y Corydoras armatus no es una excepción: es una buena opción para principiantes. Se adaptan a condiciones muy variadas, desde ríos con corriente hasta aguas estancadas. El diseño del acuario no es crítico, pero conviene proporcionar un sustrato blando arenoso o grava fina, además de algunos refugios con raíces o plantas densas. Dado que pasan la mayor parte del tiempo en el fondo, prefieren alimentos que se hundan; rara vez suben a la superficie. Aceptan escamas y gránulos secos, así como alimentos vivos o congelados como larvas de mosquito, artemia y dafnia. Conviven bien con muchas especies no agresivas de tamaño comparable. Prefieren estar en grupo, así que es recomendable comprar entre 4 y 6 ejemplares.