Al comprar, elija ejemplares activos con interés por la comida y sin daños visibles en la piel. Los somes saludables tienen las aletas desplegadas y respiración regular. Evite individuos delgados, con manchas blancas, úlceras o recubrimiento anormal en el cuerpo, pues indican infecciones bacterianas o parasitarias. Observe el comportamiento en la tienda: un somo saludable debe ser móvil pero también capaz de descansar tranquilo en zonas sombreadas del acuario. Dada la rareza del pez en el comercio, pregunte al vendedor las condiciones de mantenimiento y la alimentación a la que está acostumbrado. La adaptación tras el transporte puede tardar, por lo que es importante agua limpia y refugios en el acuario de cuarentena para reducir el estrés. Hay que manipular con cuidado: las espinas de las aletas dorsal y pectorales de los somes cola de anguila están conectadas con glándulas venenosas, y un pinchazo causa mucho dolor. Es mejor transportarlos en un contenedor que en una red, donde las espinas se enredan fácilmente.