Para un grupo de 3 a 4 peces, el volumen óptimo del acuario comienza a partir de 250 litros. Dado que los bagres tienen un estilo de vida nocturno y oculto, es crucial proporcionarles numerosos escondites. Estos pueden organizarse con materiales naturales, como troncos de madera sumergida o plantas acuáticas, o utilizando objetos decorativos, por ejemplo, castillos o barcos hundidos. Teniendo en cuenta sus características de comportamiento, cada bagre debe tener su propio lugar apartado para evitar posibles conflictos dentro de la especie. El éxito en el mantenimiento del bagre "Black Lancer" depende en gran medida de la calidad y composición del agua. La tarea clave del acuarista es mantener los parámetros hidroquímicos y la temperatura dentro de los límites aceptables, evitando la acumulación de desechos orgánicos. La clave para un agua limpia es la limpieza y el mantenimiento regular del acuario, así como la instalación del equipo necesario, en particular un sistema de filtración eficaz.