La amplia distribución natural de estos peces suele ser un indicador de su buena capacidad de adaptación a diversas condiciones. El Corydoras enano se adapta perfectamente a un rango significativo de valores aceptables de pH y dGH. No tiene requisitos especiales para la decoración del acuario; le basta con un sustrato blando y algunos escondites. Además, el Corydoras pigmeo no es exigente con la alimentación. El volumen óptimo del acuario para un grupo de seis peces comienza a partir de 50 litros. Para un mantenimiento exitoso a largo plazo, es importante prevenir la acumulación de desechos orgánicos, como restos de comida o excrementos. Además, es necesario mantener una composición hidroquímica estable del agua. Para ello, el acuario se equipa con todo lo necesario, principalmente un sistema de filtración, y se realiza un mantenimiento regular. Esto incluye un cambio semanal de una parte del agua por agua fresca, así como la limpieza del sustrato y los elementos decorativos. Alimentación: Esta especie se considera omnívora y consume con gusto la mayoría de los alimentos populares utilizados en la acuariofilia: secos (escamas, gránulos, tabletas), congelados y vivos. Sin embargo, se da preferencia a los alimentos vivos. La base de la dieta deben ser larvas de mosquito, artemias, dafnias y productos similares. Comportamiento y compatibilidad: Es un pez excepcionalmente pacífico y tranquilo. En la naturaleza, se agrupan en grandes cardúmenes, por lo que la cantidad mínima para mantener en un acuario es un grupo de 4 a 6 corydoras. Dado el pequeño tamaño del Corydoras pigmeo, es importante abordar con responsabilidad la elección de sus compañeros de acuario. Se deben excluir categóricamente todos los peces grandes, y mucho menos los agresivos.