Para la decoración del acuario, lo más adecuado será imitar el entorno natural de Julidochromis regani. Esta especie requerirá un acuario espacioso y largo, provisto de un fondo rocoso, dispuesto en forma de salientes. La creación de grutas, cuevas y grietas es posible con el uso de piedras y fragmentos de roca. Como refugios adicionales se pueden utilizar, por ejemplo, macetas de arcilla rotas o ladrillos huecos. Se recomienda utilizar un sustrato arenoso. La presencia de plantas vivas no es obligatoria. El agua del acuario debe ser ligeramente alcalina, dura o de dureza media. Información más detallada sobre los parámetros del agua y los métodos para modificarlos (pH, GH) se presenta en la sección «Composición hidroquímica del agua». Dado que no se prevén plantas en la decoración, la carga principal para mantener el equilibrio biológico recae en el sistema de filtración. Se debe adquirir el filtro más potente que se ajuste a sus posibilidades económicas. Del equipo necesario, también se necesitará un aireador, un calentador y un sistema de iluminación.