Para un pequeño grupo de 3-4 ejemplares de bagre parlanchín de mármol, se necesitará un acuario de al menos 50 litros. Al diseñarlo, es importante proporcionar numerosos escondites, que se pueden crear con densas plantas, troncos o otros elementos decorativos. Es preferible usar un sustrato blando. Durante el día, es casi imposible observar a estos bagres debido a su estilo de vida críptico. Para poder ver su actividad por la noche, se puede instalar una iluminación especial con un espectro rojo, que se enciende después de apagar la luz principal. Dado que los peces no perciben la longitud de onda roja, lo interpretan como el anochecer y abandonan sus escondites. El mantenimiento de esta especie se facilita por su capacidad de adaptarse a un amplio rango de parámetros hidroquímicos del agua. El cuidado regular del acuario, que incluye la eliminación de desechos orgánicos, cambios parciales semanales de agua y el funcionamiento estable de todo el equipo, asegurará el equilibrio necesario del ecosistema interno y condiciones cómodas para la vida de los bagres.