Para el mantenimiento cómodo de uno o dos ejemplares de bagre de hilo, se necesitará un acuario de al menos 200 litros. El mantenimiento exitoso y a largo plazo de esta especie es posible si se cumplen una serie de condiciones importantes. Es necesario asegurar agua perfectamente limpia, enriquecida con oxígeno disuelto, así como mantener parámetros estables de temperatura y composición química del agua (pH/dGH) dentro de los límites aceptables. La presencia de una corriente interna moderada en el acuario será muy deseable; se puede crear, por ejemplo, con la ayuda de un sistema de filtración productivo. Además, se recomienda utilizar aireación adicional del agua. La estabilidad del ambiente acuático se mantiene no solo por el funcionamiento ininterrumpido del equipo, sino también por el cuidado regular y oportuno del acuario. En particular, cada semana se debe reemplazar el 40-50% del volumen de agua por agua fresca y eliminar sistemáticamente los desechos orgánicos, como restos de comida y excrementos. En la decoración del acuario se suele utilizar sustrato rocoso o arenoso, o una combinación de ambos. En el fondo se pueden colocar piedras grandes, troncos y otros elementos decorativos a su discreción. Si se planea usar plantas vivas, se deben preferir especies poco exigentes, entre las que se incluyen Anubias, Helecho de Java, Crinum y otras similares.