Los problemas de salud suelen surgir solo como consecuencia de lesiones o de ser mantenidos en condiciones inadecuadas, lo que lleva a un debilitamiento del sistema inmunológico y, por regla general, provoca el desarrollo de diversas enfermedades. Al aparecer los primeros signos de malestar, la tarea principal es verificar los parámetros del agua para detectar excesos o concentraciones peligrosas de sustancias tóxicas (nitratos, nitritos, amonio, etc.). Después de normalizar todos los indicadores, se puede proceder al tratamiento.