Para un pequeño grupo de estos peces, se recomienda un acuario de al menos 40 litros. En cuanto a la decoración, es preferible utilizar un sustrato blando, aunque la grava también es adecuada. Es importante que haya muchas plantas, incluidas las flotantes, que dispersarán la luz. También se recomiendan varios troncos y una capa de hojas. Las hojas secas de ciertos árboles, previamente remojadas, darán al acuario un aspecto más natural, ya que son una parte integral del biotopo natural. Es extremadamente importante mantener parámetros de agua estables en el acuario, respetando estrictamente los rangos permisibles de temperatura y parámetros hidroquímicos. Para ello, son necesarios procedimientos de mantenimiento regulares, como la eliminación de residuos y los cambios parciales de agua, así como la instalación de equipos adecuados, principalmente un sistema de filtración fiable. El régimen de temperatura recomendado oscila entre 20 y 30°C. Sin embargo, para simular el período invernal, anualmente durante varios meses la temperatura no debe superar los 20–22°C. Ignorar este ciclo estacional puede afectar negativamente la esperanza de vida de los peces y su capacidad reproductiva.