Para mantener un grupo de 4 a 6 siluros, el volumen óptimo del acuario comienza a partir de los 80 litros. En la decoración, es importante prever áreas abiertas de agua que proporcionen espacio para nadar. No se recomienda un crecimiento excesivo de plantas en el acuario o el uso de demasiados elementos decorativos altos. Sin embargo, la presencia de escondites será muy útil, y los troncos naturales son perfectos para este propósito. El uso de troncos, así como de hojas de ciertas especies de árboles, tiene un efecto beneficioso sobre la composición química del agua, acercándola a las condiciones naturales. Estos elementos son una fuente de taninos, que ablandan el agua y le dan un característico tono parduzco. El mantenimiento exitoso a largo plazo requiere mantener un ambiente acuático estable dentro de los límites aceptables de temperatura y parámetros hidroquímicos. Se debe evitar la acumulación de desechos orgánicos, como restos de comida y excrementos, y realizar un mantenimiento regular del acuario: cambiar parte del agua semanalmente, limpiar el sustrato, los cristales y los elementos decorativos, y realizar una inspección preventiva del equipo. En cuanto a la alimentación, la mejor opción será una dieta variada que incluya alimentos secos, congelados o vivos. Es aconsejable utilizar alimentos que floten en la superficie, o tabletas y geles nutritivos que se puedan fijar a los elementos decorativos o a los cristales. Comportamiento y compatibilidad: este pez pacífico y amigable se lleva bien con muchas especies no agresivas de tamaño comparable. Los problemas de compatibilidad suelen ser inexistentes.