Al elegir los ejemplares, se debe prestar atención a la actividad de los peces y a la limpieza de su piel. Un ejemplar sano debe mostrar interés en buscar alimento en el sustrato, no tener daños visibles, úlceras, capa blanca o destrucción en las aletas. Es importante evitar comprar peces que parezcan demacrados, tengan el abdomen hundido o muestren apatía, permaneciendo constantemente suspendidos en la columna de agua o cerca de la superficie. Dado que la especie es subtropical, al comprarla es necesario preguntar sobre las condiciones de mantenimiento en la tienda. Evite los ejemplares que hayan sido mantenidos a altas temperaturas durante mucho tiempo, ya que esto afecta negativamente a su inmunidad y esperanza de vida. También se recomienda comprobar el estado de los barbillones: deben estar intactos, sin signos de erosión, lo que indica una calidad de agua y una higiene adecuadas en el acuario.