Para un grupo de 5 a 6 ejemplares de Acanthophthalmus Myersi, el volumen óptimo del acuario comienza a partir de los 60 litros. Al decorar, es importante prever suficientes lugares para esconderse; pueden ser troncos o densas plantaciones donde los peces puedan ocultarse durante el día. Otro elemento indispensable es el sustrato: es necesario utilizar un fondo blando de grano fino, como arena, para que los peces puedan enterrarse parcialmente en él. El mantenimiento de estos peces no causará grandes dificultades si los parámetros hidroquímicos del agua están dentro de la norma y el nivel de contaminación orgánica se mantiene bajo. El cuidado regular del acuario es estándar: al menos semanalmente, es necesario realizar un cambio parcial de agua fresca, combinándolo con la limpieza del sustrato y la verificación del equipo. En condiciones naturales, su dieta consiste en pequeños zooplancton y fitoplancton, que encuentran tamizando porciones de sustrato del fondo con la boca. En condiciones de acuario, la base de su alimentación pueden ser alimentos hundibles populares, como escamas o gránulos. Es preferible alimentar a los peces por la noche, justo antes de apagar las luces.