Crear las condiciones adecuadas para el neón azul es relativamente simple, pero requiere atención al detalle: hace falta agua blanda y ácida, además de un sistema de filtración eficaz. Lo ideal es un filtro de cartucho, que no genera movimiento excesivo y limpia el agua adecuadamente. Dado el tamaño miniatura del pez, hay que proteger las tomas de agua para evitar que se aspiren; por ejemplo, con protectores de espuma. Para acidificar el agua se recomiendan conos de aliso como material filtrante. Otros equipos necesarios incluyen aireador, calentador e iluminación de baja potencia, ya que el neón azul es sensible a la luz brillante. En la decoración conviene una plantación densa de plantas en grupos compactos a lo largo de las paredes laterales y trasera, más algunas plantas flotantes. El sustrato debe ser oscuro y arenoso, con refugios formados por raíces o troncos entrelazados. Se pueden añadir hojas secas en el fondo para dar al agua un tono marrón claro que imita el hábitat natural. Las hojas se cambian cada dos semanas.