La raya reticulada, de nombre científico Potamotrygon orbignyi, pertenece a la familia Potamotrygonidae (rayas de río). Su antiguo nombre científico, Potamotrygon reticulatus, se usa hoy como sinónimo.
La raya tiene el clásico cuerpo en forma de disco, que puede alcanzar los 35 cm de diámetro. Sin embargo, la longitud total del pez es mucho mayor gracias a su larga cola, que puede medir el doble que el cuerpo o más. En el extremo de la fina cola se encuentra una espina afilada, aunque frágil, provista de glándulas venenosas. La coloración destaca por su patrón reticulado, compuesto por distintos tonos de marrón.
Es originaria de América del Sur, donde es una de las especies más extendidas. Su área natural abarca los amplios sistemas fluviales del Amazonas y el Orinoco, así como los ríos de Surinam, Guyana y la Guayana Francesa. La raya ocupa biotopos variados, pero se encuentra sobre todo en los tramos pantanosos de los ríos, donde las zonas someras tienen fondo arenoso o limoso.
En su medio natural estas rayas son los depredadores dominantes y representan un peligro para la mayoría de los peces pequeños y los camarones de agua dulce. A pesar de ese modo de vida depredador, la raya reticulada no muestra agresividad hacia las especies demasiado grandes para servirle de alimento y tiene un carácter pacífico. Como compañeros de acuario pueden considerarse: — algunos cíclidos (por ejemplo, geofagus o el severo) — bagres del género Pimelodus En acuarios amplios también es posible mantenerla junto a arowanas sudamericanas y al pez tigre asiático.
Si logra conseguir una raya sana, necesitará un acuario de al menos 600 litros; aquí la superficie del fondo importa más que la altura del tanque. La raya no es exigente con la decoración: lo esencial es que disponga de amplio espacio libre en el fondo. Conviene prestar especial atención al sustrato: se recomienda arena de río y grava fina. Se pueden añadir algunos troncos macizos, además de piedras lisas y cantos rodados. Asegúrese de que los elementos decorativos sean lo bastante pesados para que la raya no pueda desplazarlos. Dado que a las rayas les gusta enterrarse en el sustrato, la utilidad de las plantas es dudosa: la mayoría de las especies enraizadas acabarán arrancadas. Como alternativa, considere plantas que se fijen a troncos y piedras, como: — anubias — la mayoría de los helechos acuáticos — musgos La filtración es decisiva para el mantenimiento a largo plazo. Las especies depredadoras de fondo requieren sistemas de gran caudal, con uno o varios filtros externos. Es preferible elegir modelos con calentador y aireador incorporados, para reducir al mínimo el equipo dentro del acuario. Se considera eficaz un sistema capaz de mover cuatro veces el volumen del acuario en una hora. La calidad del agua depende también del mantenimiento regular: cada semana debe sustituirse la mitad del agua, aprovechando para retirar los depósitos orgánicos, como restos de comida y excrementos.
Su dieta se basa en peces pequeños, camarones de agua dulce e invertebrados grandes, como los gusanos. Los ejemplares jóvenes aceptan larvas de mosquito, tubifex, artemia y otros alimentos vivos. No se utilizan alimentos secos; se ofrecen exclusivamente presas vivas o frescas. Es importante que pequeñas porciones de comida estén presentes en el acuario de forma constante. No se les debe dar carne de mamíferos ni de aves: los lípidos que contiene no se metabolizan correctamente y provocan depósitos de grasa e incluso degeneración de los órganos.
La raya reticulada es vivípara: las crías se desarrollan dentro de la madre y nacen completamente formadas. La gestación dura varios meses y en una temporada nacen de una a ocho crías. Cabe destacar que en el acuario el período de gestación puede ser más corto que en la naturaleza. Estos peces son muy selectivos con su pareja, y el simple hecho de mantener dos ejemplares juntos no garantiza la reproducción. En la afición se recurre a adquirir un grupo de ejemplares jóvenes que, al madurar, forman parejas por sí mismos. Ese proceso, sin embargo, puede llevar varios años, algo no siempre aceptable para el aficionado corriente. Por ello, la cría de rayas en casa supone una dificultad considerable.
Las rayas reticuladas son extremadamente sensibles a la calidad del agua y a la acumulación de residuos orgánicos, que es la causa principal de la mayoría de las enfermedades. Si los parámetros se desvían o la filtración es insuficiente, la inmunidad cae rápidamente y aparecen infecciones bacterianas y fúngicas secundarias. Las heridas mecánicas en la piel causadas por un sustrato o una decoración afilados también suelen ser la puerta de entrada de patógenos y provocan necrosis y úlceras. — infecciones bacterianas secundarias de la piel y las aletas — micosis de las heridas — necrosis de los tejidos tras una lesión — infestaciones parasitarias internas La prevención consiste en mantener el agua impecablemente limpia, renovar parte del volumen con regularidad y utilizar un sustrato arenoso blando sin inclusiones afiladas. Es importante evitar los medicamentos agresivos, ya que las rayas toleran mal muchos de los productos químicos empleados con otros peces. Ante cualquier síntoma, lo primero es comprobar los parámetros del agua y corregir las condiciones.
Estos peces se encuentran a la venta con frecuencia. Llegan tanto de América del Sur como de criaderos especializados de Europa y Asia. Sea cual sea su procedencia y la duración del viaje, existe un alto riesgo de adquirir un ejemplar debilitado o enfermo. La larga cola de la raya suele dañarse en los contenedores de transporte —al doblarse contra las paredes o quedar fuera del agua cuando el recipiente se coloca en vertical—, y esa es la principal causa de enfermedad. Otro problema tiene que ver con la alimentación: el estómago de la raya reticulada es pequeño en relación con su masa corporal si se compara con muchas especies afines, lo que exige comidas frecuentes pero medidas. Las alteraciones del régimen alimentario durante el transporte provocan desnutrición. Los ejemplares jóvenes, que constituyen la mayor parte de los envíos comerciales, son especialmente sensibles a los errores de dieta. Antes de comprar conviene observar la alimentación: las rayas sanas comen de buen grado. No deben presentar salientes visibles en la base del pedúnculo caudal ni hundimientos bajo los ojos, señales ambas de desnutrición. Cualquier daño visible, sobre todo en la cola, indica un problema de salud.
Lo esencial: tamaño, volumen del acuario, parámetros del agua y cuidados
Un ejemplar adulto llega a 35 cm de longitud. Planifica el acuario según el tamaño máximo: el pez supera rápidamente un espacio reducido.
El volumen recomendado es de 600 l. Un acuario menor acelera la acumulación de nitratos y aumenta el estrés.
Temperatura 24–26 °C, pH 6.5–7.5, dureza 4–10 dGH. La estabilidad importa más que los valores exactos: los cambios bruscos se toleran peor que una pequeña desviación.
Unos 10 años con un mantenimiento correcto. La longevidad depende directamente del volumen del acuario, la calidad del agua y una dieta variada.
Temperamento: depredador, pero condicionalmente pacífico (se lleva bien con los grandes). Es una especie depredadora: cualquier pez que quepa en su boca acabará siendo devorado.
Formato recomendado: tanto solitario como en grupo (flexible). Incumplirlo es una causa habitual de estrés y enfermedades.
Tipo de alimentación: carnívora / proteica (viva, congelada, fresca). Ofrece porciones pequeñas que se consuman en un par de minutos: sobrealimentar es peor que quedarse corto.
El nombre científico de la especie es Potamotrygon orbignyi, familia Potamotrygonidae (Rayas de río). También aparece en la literatura como: Potamotrygon dorbignyi, Potamotrygon dumerilii, Potamotrygon reticulatus.
El agua sirve para 33 de 208 plantas del catálogo; se muestran las más fáciles.
Acoro japonésAnubias de BarterBucephalandra azulBucephalandra enanaHelecho africanoHelecho africano enanoHelecho de agua flotanteHelecho de JavaLagenandra de NairLenteja de agua grandeLudwigia de fruto redondoMusgo de JavaMusgo de NavidadMusgo de TaiwánMusgo filamentosoNenúfar rana del AmazonasPelliaRiccia flotanteSalvinia asiáticaSalvinia menorSchismatoglottisSüsswassertangVallisneria americanaVallisneria gigante
Este pez remueve el sustrato y arranca las plantas enraizadas.
Acmella rastreraAlternanthera de ReineckAmbulia enanaAmbulia giganteAmbulia púrpuraAmmannia coñacAmmannia doradaAmmannia grandeAmmannia trifloralAnubias de AfzeliusAnubias del CongoAnubias grácilAponogeton crespoAponogeton de BoivinAponogeton de hoja onduladaAponogeton de RobinsonAponogeton flotanteAponogeton onduladoBacopa australBacopa de CarolinaBacopa de MonnierBacopa púrpuraBerro de lagoBerro japonésBola de musgo marimoCabomba acuáticaCabomba mexicanaCabomba rojaCiperus de HelferCola de lagartoCola de zorroCrinum africanoCrinum tailandésCriptocorina acorazonadaCriptocorina blancaCriptocorina de BalansaCriptocorina de BeckettCriptocorina de hoja de flechaCriptocorina de PalawanCriptocorina de Walker
Seleccionados por familia, categorías y coincidencia de condiciones de mantenimiento
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