Para mantener cómodamente un solo pez, el volumen mínimo del acuario debe ser de 240 litros. Se recomienda utilizar un sustrato arenoso, complementado con varias rocas lisas y diversos troncos que servirán de refugio para el pez gato. La presencia de plantas vivas no es obligatoria, pero los grupos de plantas flotantes serán muy útiles, ya que crean sombra adicional en el acuario. Los Pimelodus prefieren una iluminación tenue y, con luz brillante, pasarán más tiempo escondidos. Para recrear las condiciones acuáticas lo más cercanas posible a su hábitat natural, además de mantener la estabilidad hidroquímica necesaria del agua, se debe asegurar una corriente horizontal moderada. El sistema de filtración, por regla general, se encarga perfectamente de esta tarea, pero en acuarios muy grandes puede ser necesario equipo adicional para crear una corriente artificial. El mantenimiento del acuario es estándar: limpieza regular del sustrato de los depósitos orgánicos y un cambio semanal del 20-25% del volumen de agua por agua fresca. Es importante recordar que un sustrato contaminado con agua estancada puede provocar problemas con los bigotes del pez, aumentando el riesgo de infección.