Al comprar, se deben elegir individuos activos y móviles con piel limpia, sin daños visibles, úlceras, recubrimientos o manchas. Es importante examinar cuidadosamente la zona de la boca: en un pez sano, los barbillones deben estar intactos, sin signos de erosión o deformación, lo que indica condiciones de mantenimiento adecuadas en la tienda. Qué observar: — ausencia de un abdomen anormalmente hinchado o, por el contrario, muy hundido; — ojos limpios y transparentes, sin turbidez ni hemorragias; — reacción a estímulos externos: un pez sano debe mostrar cautela e intentar esconderse, y no parecer apático o demacrado.