En la naturaleza, la dieta de este pez consiste principalmente en invertebrados bentónicos: mejillones, caracoles, ostras, pequeños cangrejos y otros crustáceos. Para manejar estas presas duras, los peces globo poseen un "pico" especial capaz de romper conchas sólidas. Este "pico" crece continuamente a lo largo de toda la vida del pez, compensando el desgaste natural. Por tanto, en el acuario doméstico es importante proporcionar la alimentación apropiada. Excelentes opciones son las gambas frescas o congeladas, así como varios tipos de caracoles.