No se han descrito enfermedades que afecten exclusivamente a esta especie. En condiciones adecuadas — agua limpia, dieta equilibrada y compañeros tranquilos — los problemas de salud no suelen aparecer. La causa más frecuente de enfermedad es el deterioro de las condiciones: debilita el sistema inmunitario y el pez queda expuesto a las infecciones que siempre están presentes en un acuario. Ante los primeros signos de malestar — apatía, adelgazamiento, rechazo del alimento o aletas plegadas — conviene revisar primero los parámetros básicos del agua y los niveles de amoníaco, nitritos y nitratos. A menudo, restablecer condiciones aceptables basta para que el pez se recupere solo. Los bagres de este grupo tienen la piel desnuda, sin escamas, por lo que son más sensibles a los medicamentos que la mayoría de los peces de acuario. Los productos a base de verde de malaquita y cobre deben usarse con cuidado y a aproximadamente la mitad de la dosis indicada en el envase.