Para la cómoda convivencia de un grupo de 10 Nannostomus rubí, el acuario debe tener un volumen mínimo de 80 litros. En cuanto a la decoración, se prefiere la presencia de densas plantaciones dispuestas en grupos, así como varios troncos y otros elementos decorativos naturales. Se recomienda cubrir el fondo con arena oscura. Este tipo de ambiente favorece el comportamiento natural de los peces, reduce su timidez y proporciona refugios para los individuos subdominantes, lo cual se detallará en la sección «Comportamiento y compatibilidad». Las hojas secas de ciertos árboles, esparcidas por el sustrato, pueden aportar un beneficio adicional. Su función no es tanto decorativa como orientada a recrear una composición química del agua similar a la natural. Al descomponerse gradualmente, las hojas liberan taninos que influyen en los parámetros hidroquímicos clave: pH y dGH. El éxito en el mantenimiento de esta especie depende directamente de que el acuarista mantenga condiciones de agua estables dentro de los rangos de temperatura aceptables, así como los valores de pH y dGH indicados. Para ello, es necesario realizar regularmente los procedimientos de mantenimiento del acuario: renovar semanalmente una parte del agua, eliminar a tiempo los residuos orgánicos, controlar la concentración de los productos del ciclo del nitrógeno (amoniaco, nitritos, nitratos) y realizar el mantenimiento preventivo del equipo.